El presidente de la República, Mauricio Funes, hizo alarde del poder que le reviste ser el comandante general de las fuerzas armadas de El Salvador al pisotear el derecho de un exmilitar que busca servir al país desde otra trinchera.
Arena 3.0
En un acto oficial en Casa Presidencial el lunes pasado, pasaron varias cosas impensables. Se nombró a un militar como jefe de la PNC, una institución fundada después de los acuerdos de paz, que como su nombre lo dice es “CIVIL”. Después, en uno de los más descarados antojos del presidente de izquierda, Mauricio Funes, se nombra en la Comisión Limítrofe al coronel en retiro Sigifredo Ochoa Pérez, quien era candidato a diputado por ARENA.
¿Abuso de poder, atropello a los derechos civiles?, de esto y mucho más se han tildado las decisiones tomadas a principio de semana por Funes, una semana después de celebrados el 20 aniversario de la firma de los acuerdos de paz del 92.
Ochoa Pérez buscaba un curul en la Asamblea Legislativa con el partido firmante de la paz, ARENA. Hoy está sin efecto la inscripción del coronel como candidato a diputado por San Salvador, declaro el presidente del Tribunal Supremo Electoral, TSE, el efemelenista Eugenio Chicas. La decisión de esa entidad ocurre después que el presidente Funes, diera de alta al, hasta en ese momento, militar en retiro.
La resolución se debe a que un militar de alta no puede aspirar a un cargo público, aseguró Chicas en días anteriores.
El analista político, Fabio Castillo, argumentó en una entrevista para El Diario de Hoy que “hay indicios y signos que nos permiten evaluar que no se está siguiendo el camino adecuado para fortalecer y profundizar la democracia”.
Pérez ya denunció su caso ante la Procuraduría de los Derechos Humanos por violación a derechos.
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