El ataque del presidente Mauricio Funes contra ARENA es un claro movimiento de apoyo proselitista hacia su partido FMLN de cara a las elecciones del próximo 11 de marzo. Las carreras de la elección hasta lo hacen emitir declaraciones como “Ni si quiera yo sé como votar” sin caer en cuenta de la trascendencia que tienen.
Arena 3.0
La clara inconformidad de la población salvadoreña con la forma de Gobierno del FMLN ha desconfigurado la mente de Mauricio Funes, que ahora recrudece en sus discursos a desprestigiar y atacar al partido de oposición ARENA.
La clara tendencia de voto que muestran las encuestas a favor de ARENA, y que deja en evidencia el mal gobierno que realiza el FMLN, ha obligado al mismo presidente de la República a contradecirse en su rechazo a que funcionarios públicos realicen actividades proselitistas.
¨Aquel funcionario que quiera hacer campaña electoral mejor que ponga a disposición su cargo”, dijo Funes a principios de 2011 cuando iniciaba el año prelectoral. Ahora él se contradice. Según sus mismas palabras debería de poner a disposición su cargo como presidente y hacer lo mismo con el ministro de educación, Salvador Sánchez Cerén, quien acude a cuanta celebración roja se de en estos días.
No hay duda que el presidente se cree un ser superior, y esto lo hace caer en el error de menospreciar a personas pensantes, que somos todos los salvadoreños. Según él, no hace proselitismo alguno al hablar y despotricar contra ARENA, cuando a claras luces lo hace para ayudar a su partido de Gobierno en estas elecciones de diputados y alcaldes (8 puntos debajo de ARENA según las encuestas) a mantener el desequilibrio de poder en la Asamblea Legislativa donde, gracias a la alianza GANA/FMLN, se aprueban leyes que sólo convienen a sus partidos, no a los salvadoreños.
“Si de ellos dependiera, esta obra no se habría hecho, porque han estado 20 años en el poder y nunca lo iniciaron, han estado 20 años gobernando y nunca pensaron en Santa Rosa de Lima, nunca pensaron en Pasaquina, nunca pensaron en El Amatillo, nunca pensaron en todo el departamento. ¿Por qué ahora les vamos a creer?”, dijo en un discurso brindado en Santa Rosa de Lima en la inauguración de un proyecto de ANDA.
Para información del presidente Funes, y del respeto que toda la población salvadoreña merece, ARENA en sus 20 años sentó las bases y estructuras institucionales destruidas o inexistentes después de la guerra sobre las cuales el ahora presidente puede entregar sus raquíticas obras.
Funes hablaba de cifras, acá tenemos también cifras de 20 años contra sus dos años de gobierno.
Qué tal si el Gobierno del FMLN se hubiera encontrado con los problemas y precariedad del país después de la guerra, hubiera podido con el reto?
Antes de su gobierno, Sr. Funes, el déficit de vivienda iba en crecimiento imparable faltaban unos 4 millones de viviendas dignas, la cobertura de agua era del 51.9% de hogares con agua potable, la energía eléctrica estatal rondaba el 69.3% de hogares con electricidad y la telefonía estatal era de unos 122 mil teléfonos y se tardaban años para obtener una línea y altas tarifas.
Con ARENA se redujo el déficit de vivienda con 1 millón 620 mil nuevas. Se subió al 78.7% con conexiones de agua por cañería y la distribución privada fue del 91% de hogares con electricidad. La telefonía privada abrió 7.8 millones de líneas en 2008 y 8.7 millones en 2009, líneas inmediatas y bajas en sus tarifas
Luego Funes dijo que los puentes que rehabilitó en la zona oriental costaron cerca de 1 millón 500 mil dólares, y habló de la negligencia de los gobiernos de ARENA al no realizar obras, ahora puede imaginarse lo que costó rehabilitar toda la conectividad vial de un país. Le dejamos más cifras para su interés, Sr. Funes.
En 1988 la red principal de carreteras era de unos 9 mil kilómetros y como casi no tenía mantenimiento menos del 8% de ellas estaban en buenas condiciones y el puente del Río Lempa destruido.
En 2005, la red alcanzaba a 10,500kms y a los 5,966.47kms de carreteras primarias (48% pavimentadas y 51% sin pavimento) se les dio el debido mantenimiento, mejorándose las condiciones de los caminos pavimentados.
Ya en 1999 el 25% de las carreteras estaban en «muy buenas condiciones y se elevó a 51% en 2004 y la proporción de carreteras en malas condiciones cayó de 37% en 1999 a 15% en 2004.
Se le dio mantenimiento a toda la red de carreteras que estaba abandonada.
Se reconstruyeron el Puente de Oro y el Puente Cuscatlán, con un costo de $35 millones.
Se construyeron 27 pasos a desnivel en San Salvador, lo que descongestionó el tráfico y dio un aspecto moderno a la capital.
“Había muchos problemas generados por la negligencia de gobiernos anteriores. Me estoy refiriendo a la negligencia de gobiernos anteriores, bajo la conducción del partido ARENA”, dijo el representante del FLML, que supuestamente debe unir a un país para salir adelante y ahora lo polariza y divide más que en la misma guerra.
“Yo lo único que quiero es que ustedes abran sus ojos, abran sus ojos, abran sus mentes, conozcan la realidad que otros les han ocultado durante 20 años. Y al momento de tomar una decisión cuando estén frente a las urnas, piensen bien quién les ha dicho mentira durante 20 años y quién ha estado trabajando en estos dos últimos años y medio.”, remata el funcionario rojo.
Por eso cuando usted este frente a la urna y piense bien en los dos años de obras que no se ven y han endeudado más al país también piense en esto:
20 años de progreso de El Salvador: una historia de éxito que no se debió interrumpir. Ahora el desafío es retomar el camino que conduce a la paz social; al progreso con equidad sustentado en mayor productividad; y de libertad con responsabilidad, en pleno respeto del Estado de Derecho.
Quien ignore lo progresado es un ingrato, que desconoce la historia y porque encuentra espacios sin respuestas, para engañar y sacar ventajas, aunque después quede al desnudo la «falta a la verdad».
Los responsables de esta ingratitud también son los que les dejan hablar y quedan ausentes, olvidando que siempre deben decir ¡Presente por la Patria!
Así que cuando un presidente les diga que quiere unidad para un país no le crea, tampoco le crea cuando dice que no hará proselitismo político porque miente. El que se olvidó de que era un hombre de la clase media al alcanzar el poder y ahora pretende vender un partido incapaz, no le crea. El Salvador no necesita 20 años para darse cuenta que eligió mal.
Comentarios
Suscripción de noticias RSS para comentarios de esta entrada.